Reseña del libro: “Amor líquido. Acerca de la fragilidad de los vínculos humanos” de Zygmunt Bauman

¡Hola bizantinos! Hoy os traigo la reseña del libro: Amor líquido. Acerca de la fragilidad de los vínculos humanos de Zygmunt Bauman, en el que el autor vuelve a la carga con su particular concepto líquido, esta vez aplicado a las relaciones humanas. A través de sus páginas, seremos testigos de cómo esta sociedad postmoderna, cada vez más acelerada, nos impulsa a un estado de cambio constante en lo que a nuestro entorno afectivo se refiere.

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También tienes a tu disposición la reseña del libro: Vida líquida de Zygmunt Bauman.

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Portada del libro Amor líquido. Acerca de la fragilidad de los vínculos humanos de Zygmunt Bauman

Expone Bauman en su Amor líquido que los grandes elementos que caracterizan a la Postmodernidad en la que habitamos son, a grandes rasgos, la disolución de las instituciones humanas clave como la familia, la acelerada velocidad con que transcurren los cambios en nuestra vida, así como la anexión de cualquier faceta humana a la economía de mercado. Amor líquido trata sobre una gran cantidad de variantes de posibles relaciones humanas, expondré las que más me han llamado la atención. Los sufridos habitantes del mundo líquido actual, según Bauman, tienen auténtico pavor al compromiso, el acto desinteresado de adhesión a una persona de manera indefinida. De hecho, el matrimonio, tal y cómo lo entendíamos en Occidente hasta no hace mucho, atraviesa una severa crisis de identidad. En efecto, nuestro matrimonio clásico era una institución romana muy deformada durante los siglos medievales por la acción de la Iglesia católica, que introdujo la perpetuación y sacralidad de la unión. En esencia, era el vínculo que unía sólo a dos personas de diferente sexo, cuya unión, amén de presumirse indisoluble, estaba encaminada a la procreación. Por lo tanto, estábamos ante una institución matrimonial de carácter heterosexual, monógama y destinada a tener frutos. Hoy día, como sabemos, está permitido que personas del mismo sexo puedan contraer matrimonio en pié de igualdad con los matrimonios de personas de distinto sexo. Por lo que la institución matrimonial ya ha perdido un tercio de sus elementos fundamentales. A esto se añade que las tasas de natalidad en cualquier sociedad desarrollada sean ridículas; y que el carácter monógamo del matrimonio esté cada vez más cuestionado.

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Contraportada del libro Amor líquido. Acerca de la fragilidad de los vínculos humanos de Zygmunt Bauman

Este pánico a las relaciones estables lleva aparejado una gran contradicción, pues, pese a la reticencia al compromiso, cada persona busca que alguien se comprometa con ella de manera indefinida. La cruda solución a toda esa desazón de una vida sin referentes, sin anclajes emocionales duraderos en el tiempo, se palia con la eterna búsqueda de otra pareja, que nos aporte una efímera dosis de felicidad que nos haga pasar el mal trago de la incertidumbre. Las leyes no escritas de este moderno mundo líquido promueven que las personas pasen toda su vida insatisfechas con su relación actual y en eterna búsqueda de alguien mejor. Una de las ideas fundamentales de la teoría líquida de Bauman es que todo en la vida humana se ha llegado a mercantilizar, las leyes del mercado regulan no sólo nuestro sistema económico, también reglamentan nuestras vidas. Esto se aprecia en la cosificación de las personas, pues las parejas son entendidas como si de inversiones se trataran, ya que en ellas se va a invertir una considerable cantidad de recursos (básicamente, tiempo y dinero). Así, los accionistas/miembros de una pareja conservaran su inversión/relación mientras el ratio coste/beneficio juegue a su favor. Una vez que no lo haga, correrán presurosos a deshacerse cuanto antes de sus activos/pareja para buscar con la mayor celeridad posible otra persona en la que invertir sus recursos. Obviamente, todo esto provoca una lógica inseguridad, que es, por cierto, otro de los elementos fundamentales para Bauman que caracterizan a la Postmodernidad, ya que debemos estar en todo momento calculando si nuestra inversión/pareja nos rinde los beneficios deseables. Lógicamente, la persona que comparte su vida con nosotros, como también habita este moderno mundo líquido, también nos somete a una inspección constante, pues si dejemos de ser rentables para ella, no dudará en maximizar su inversión trasladando sus recursos a otra persona.

El amor líquido también empapa las relaciones con los hijos. Hasta no hace mucho, los hijos eran tenidos en cuenta como productores, esto es, elementos económicos que aportaban ingresos a las menesterosas economías familiares. Hoy día, la descendencia es el más importante de los objetos de consumo emocional, pues llenan un vacío que ningún otro objeto del mercado puede llenar. Aunque, de manera contradictoria, también poseen un lado oscuro: llevan aparejado un incesante riesgo que, obviamente, deriva en la omnipresente y temida ansiedad. Y es que también la relación con los hijos está sometida al frío análisis coste/beneficio ya que, en este mundo líquido, cada vez es más difícil acceder a una fuente estable proveedora de recursos. Por lo que tener un hijo conlleva unas elevadas tasas de incertidumbre, algo así como firmar una hipoteca con fecha incierta de vencimiento.

También las relaciones humanas en el ámbito de las ciudades son analizadas por Bauman en su Amor líquido. En las mismas, cada vez más se están construyendo “espacios de seguridad”, refugios a modo de modernos guetos en los que habitan los privilegiados. Esos que no pertenecen a ningún lugar, pues a ninguno están atados y que pueden permitirse cambiar de ciudad, estado o continente si las cosas se ponen feas. En marcado y llamativo contraste, en los guetos actuales han sido sus habitantes los que, voluntariamente, han decidido encastillarse para no entrar en contacto con el resto de la sociedad. Recordemos que en los guetos de hace sólo unas décadas, era la sociedad en su conjunto la que recluía a la fuerza a los elementos sociales considerados como nocivos. Todo este proceso de separación se ha posibilitado y potenciado gracias a la planificación urbanística, que ha logrado construir pequeñas áreas independientes dentro de las ciudades. Estas áreas independientes vedan la entrada a aquellos que no pertenecen a esas comunidades. De hecho, se ha acuñado un término: mixfobia, presente a simple vista en cada una de nuestras urbes en forma de urbanizaciones cercadas que cuentan con cámaras de vigilancia, barreras de acceso, seguridad privada, etc.

Amor líquido está editado por el Fondo de cultura económica de España, siendo su novena reimpresión, la reseñada, de enero de 2017. Cuenta con tapa blanda, un papel de aceptable calidad y gramaje para ser un libro de bolsillo y un total de doscientas tres páginas. Estamos ante un edición de reducido tamaño, muy sobria y que sienta muy bien a la mano dado su escueto peso. Lo que más llama la atención son los modismos hispanoamericanos de la traducción, lo cual es lógico puesto que la obra fue traducida del inglés por argentinos. Puede ser encontrada en comercios a un precio de 14€.

Zygmunt Bauman es un sociólogo polaco nacido en 1925 y fallecido en 2017, que gozó de una vida dilatada que le llevó a huir de su Polonia natal ante el terror nazi, experimentar el extremo opuesto en la Polonia soviética, pasarse a Occidente en los setenta y, allí, estudiar fenómenos como la nueva pobreza o la mundialización. De entre sus obras podemos destacar: Vida líquida, Tiempos líquidos, Vigilancia líquida y Vidas desperdiciadas: la modernidad y sus parias.

Me ha gustado mucho Amor líquido de Zygmunt Bauman porque analiza el fenómeno de la degradación actual de los vínculos humanos. Estamos inmersos en un sistema de valores que desprecia la calidad de los mismos, entendida como compromiso duradero y estable, primando en su contra la cantidad, esto es, el consumo bulímico de relaciones, cimentado en la rapidez indolora del cambio. Toda esta eterna incertidumbre nos genera una gran ansiedad, frustración y rechazo que representan la cara menos amable de la idolatrada Postmodernidad. Por todo ello, recomiendo su lectura.

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Un comentario en “Reseña del libro: “Amor líquido. Acerca de la fragilidad de los vínculos humanos” de Zygmunt Bauman

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